Sobre el libro Contra el genio de Haizea Barcenilla García, Haizea (Editor) Barcenilla García, Enara Iratzagorria Gancedo, Enara (Editor) Iratzagorria Gancedo, Jone Rubio Mazkiaran i Jone (Editor) Rubio Mazkiaran publicado por Trea al 2026:
La figura del genio está profundamente enraizada en la cultura occidental. El
epíteto es utilizado continuamente para definir a aquellos que se consideran
grandes figuras de las artes, desde pintores como Pablo Picasso hasta escritores
como Jorge Luis Borges. La tradición nos transmite que la genialidad es
innata y, hasta cierto punto, inescapable: el artista genio romántico no puede
liberarse de su creatividad, aunque esta lo lleve a la locura o incluso a la muerte.
Sin embargo, llama la atención que este terrible destino nunca asola a las
mujeres, que se perciben como incapaces de crear. Contra esta arraigada idea
del artista inspirado, torturado y, sobre todo, hombre, se alzan las investigaciones
que ahondan en los contextos sociales que condicionaron las posibilidades
de las artistas para llevar a cabo una carrera artística en igualdad de
condiciones que sus contemporáneos masculinos, así como la percepción de
su trabajo, continuamente atravesada por el género. La permanencia en el imaginario popular y en los espacios museísticos de la concepción del artista como genio choca con la crítica que desde las últimas décadas del siglo xx se lleva haciendo a esta categoría. Ya en 1971, en su histórico texto Por qué no ha habido grandes mujeres artistas, Linda Nochlin señalaba que la construcción del sujeto artístico es un proceso social en el que contribuyen diferentes factores; factores que también fueron señalados por Pierre Bourdieu al definir la influencia de las dinámicas sociales en el
campo del arte. Un proceso similar se observa en la literatura, donde Roland
Barthes, en 1967, se preguntó qué era un autor, abriendo una discusión que
sigue aún hoy viva. Desde entonces, se han sucedido análisis sobre la construcción
del genio, así como intentos para deconstruirlo, alterarlo, sustituirlo,
diluirlo, reemplazarlo. Este libro se inscribe en esa discusión y pretende, por una parte, subrayar la importancia del contexto y de los factores sociales que determinan tanto la creación como la percepción de la obra artística; y, por otra, mostrar formas
de autoría que, desde diferentes lugares y con diversos objetivos, plantean
alternativas a la figura genial desde la idea de lo colectivo. Se intenta mostrar así que la concepción tradicional del genio reduce nuestra visión de las prácticas creativas y limita nuestra capacidad de pensar la diversidad, complejidad y riqueza de los procesos artísticos.