Cuadernos
Cuadernos
Pròleg: Carlos Ortega
Traducció: Carlos Ortega
Editorial: Trotta
Pàgines: 858
Any: 2001
EAN: 9788481644555
Sense existències ara
Rep-lo a casa en 3/4 dies per Missatger o Eco Enviament*Sobre el libro Cuadernos de Simone Weil publicado por Trotta al 2001:
Entre 1933 y los últimos meses de su vida, Simone Weil fue anotando en once cuadernos todo cuanto ocupaba su vida mental, ya fueran reflexiones al hilo de lecturas, citas, ideas, ya simples ejercicios de traducción o elaborados cálculos matemáticos, ya, en fin, meditaciones de carácter íntimo, a propósito del amor, de la amistad y de sus experiencias místicas, o intuiciones que se convertían en los fecundos y originales conceptos que han atraído la atención sobre su figura. Estos "Cuadernos" pueden ser leídos como si se tratase de su obra completa en bruto. Estamos en el taller de la mayor pensadora del amor y la desgracia del siglo XX, en el rincón donde se recoge la última mística sin religión adscrita. La lectura de los "Cuadernos" supone participar en el intenso proceso de creación de uno de los pensamientos más audaces y necesarios de nuestro tiempo.Altres llibres de Simone Weil
Novetats publicades a la col·lecció de Trotta
Altres persones que han llegit Cuadernos de Simone Weil han escollit
El llibre Cuadernos de Simone Weil pertany a la matèria
Veure altres ressenyes de Filosofia
Ressenya
N. Katherine Hayles
Lo impensado
La filosofía creyó que los humanos pensaban y las cosas no. Recientemente, la tecnología ha puesto esta idea en duda: parece que las máquinas, que pertenecerían al mundo de las cosas, también puede...
Ressenya
Claire Marin
Estar en su lugar
Quizá, la mejor manera de describir la tarea de Marín es situarnos desde el lugar a través de la duración: si desde la nomadología entendemos (tal y como la autora rescata) que solo existen cartogr...
Ressenya
Jean Starobinski
Interrogatorio de la máscara
Desde una reflexión dionisiaca que investiga la construcción de lo político desde las propias fuerzas vivas que quedan involucradas en la mascarada, Starobinski recuerda que son precisamente los f...