Sobre el libro ¡Espantoso! de VV.AA publicado por La Felguera al 2026:
Edición de Servando Rocha. Aeronautas temerarios ascendiendo en globo
hasta alturas increíbles, diseñando los primeros trajes de protoastronauta y
fotografiando eclipses, sumándose así al fervor de la eclipsemanía. Anticuados y modernistas enfrentados por la idea de progreso. Unamuno y su célebre «¡Qué inventen ellos!». H. G. Wells y Albert Einstein en España. Biografías
de astronautas anarquistas, descendientes de asturianos trabajando junto a
Oppenheimer en el Proyecto Manhattan, manuales patrios de supervivencia
atómica, escritores y dibujantes obsesionados con cohetes espaciales, rayos
láser y naves atravesando galaxias, teósofos descubriendo cometas, utopías
y distopías literarias, pesadillas sobre maquinismo y tecnología, incidentes
celestiales y pronósticos fallidos sobre el paso del cometa Halley, que acabaría con la civilización o España en el año ¡tres mil! ¡Espantoso!, a través
de decenas de fotografías, ilustraciones y mapas celestes rescatados de archivos «raros» y obras más «raras» aún, es el gran libro de la protociencia
ficción y la fantasía científica en nuestro país, un recorrido que comienza en
el siglo XIX y termina cuando por fin pisamos la superficie lunar, marcando
así el final de las especulaciones más deliciosas y, a su vez, delirantes acerca
de mundos extraterrestres, inventos imposibles y máquinas del tiempo. Los
«misteriosos» poderes de la electricidad maravillaban tanto que soñábamos
con robots-esclavos, un ejército de «hombres eléctricos» de dos metros de
altura, latón y cables que liberaría a la humanidad de los rigores del trabajo.
La ciencia, por entonces, era «fantaciencia», los rayos X –conocidos como los
«rayos de la muerte»– nos fascinaban, mientras muchos científicos trabajaban en el temible «rayo mortal», el arma definitiva, que ilustraba las portadas
de espectaculares cómics y tebeos a todo color durante la posguerra, justo antes de alcanzar la Luna, sobre la que habíamos escrito tantas novelas, space operas y hasta zarzuelas espaciales. Este primer volumen de «La (otras) maravillas del saber» es una sorprendente joya visual que, a su vez, invita a reflexionar sobre el progreso, la tecnología y el futuro. Prólogo de Alejandro
Sacristán (Aviador Dro).