Sobre el libro En bandada, libres de Ildefonso Rodríguez publicado por Varasek al 2026:
Tus poemas se parecen a tus amuletos, con plumas, trozos de madera,
elementos que suenan o se acarician. El sentido se enrosca en espiral,
en una dirección que puede ser hacia arriba o hacia abajo. Pequeños
tornados. Poemas densos, tensos, en ascenso, en descenso.
Desconciertan. Uno busca la brújula. Luego la tira. Son collages
espectrales.inte años de la poesía de Curiel, restituida y revisada hay en
este Tus poemas se parecen a tus amuletos, con plumas, trozos de
madera, elementos que suenan o se acarician. El sentido se enrosca en
espiral, en una dirección que puede ser hacia arriba o hacia abajo.
Pequeños tornados. Poemas densos, tensos, en ascenso, en descenso.
Desconciertan. Uno busca la brújula. Luego la tira. Son collages
espectrales.
Francisco Deco
En este libro aparecen cosas de muy diversos tiempos, pero una gran
parte son casi de ayer mismo. Como no suelo fechar, ya no recuerdo
cuándo las escribí. Vinieron atraídas por una afinidad que parece (me
parece a mí) establecerse entre ellas. Estratos temporales. Casi todos
mis libros son así. Suelo publicar—me refiero a la poesía—cada unos 10
años (el libro anterior, Inestables, intermedios, es del 14). Tal vez sea la
causa (no sólo ésa, no entremos ahora en subconscientes) del
crecimiento que padece este original. Puede que a partir de ahora tenga
que acortar plazos (y medidas).
Creo que todos los poemas son inéditos, hace bastante que no me piden
para revistas (¿sigue habiendo?). Algunos están grabados en un cedé
reciente, 5 Grus Grus, con un quinteto de música improvisada (creo que
aún no te lo dado).
Considero que este es un libro “fuerte” (sin más valoraciones sobre el
concepto de fortaleza en poesía, quizás impropio), con su apuesta, y es
una salida, entre las posibles, de mis escrituras previas (aunque al final
todo sea un melting pot del carallo, no hay otro modo, si no eres
Pessoa).
En el libro se han extremado las combinatorias con los modos de la
escritura: verso, prosa, cintas de prosa dentro del poema, reflexiones, lo
epistolar, los “cultismos”, citas, lo más llano… Collage, hibridación,
injertos. Intertextualidad, lo llaman ahora. También, las tipografías y los
modos de puntuación. No hay justificaciones ni remedio, no fue un
programa, fue mi modo mientras iba escribiendo, al menos en ese tiempo
(sé que un libro está “cerrado” cuando ya no quieren venir más piezas al
conjunto). También, la reunión de piezas largas y más breves (las piezas
cortas que casi siempre han acompañado a mis poemas extendidos—
Charlie Parker: sólo hay dos tempos, rápido y lento; algo parecido con
los poemas, cortos y largos—).
Son tapices, tramas con haz y envés. Mi adición a la Red colabora en
esas tramas. Ojalá, con todo, se cumpliesen los dos presupuestos que
las citas iniciales del libro parecen asentar: lo que “está roto y baila”, pero
también el mensaje de un “diagrama transparente”.
Siempre he admirado las poéticas autónomas y circulares, “colgadas”, en
apariencia, sin exterior. Lo he intentado, hace años. Aquí y ahora puede
el mulato. Así me satisfacía yo mismo, primera condición de cualquier
escritura, creo.
Ildefonso Rodríguez