Matate, amor
Matate, amor
Sobre el libro Matate, amor de Ariana Harwicz publicado por Anagrama al 2025:
La novela salvaje que ha conquistado Hollywood: llega Matate, amor, ahora también una superproducción internacional.
Escribí Matate, amor con ánimo de venganza. No recuerdo nada salvo eso, que una tarde del final de un verano de tormentas eléctricas de 2011 en mi casa en el campo francés, me tiré al pasto, es decir, «me recliné sobre la hierba entre árboles caídos y tuve la impresión de llevar un cuchillo con el que iba a desangrarme de un corte ágil en la yugular». Recuerdo que me levanté del pasto con el cuello ensangrentado, caminé directo a mi cuarto, entré por la ventana y me senté a escribir la primera frase de lo que sería Matate, amor. Pero eso no fue escribir. Eso que llaman escribir es mentira, es algo de lo que hay que dudar, eso que llaman escribir es otra cosa siempre, una guerra, caminar sonámbula, ver enemigos en todos lados, es algo de otra dimensión.
Palabra por palabra, frase por frase, coma por coma, punto por punto, nada fue corregido ni alterado por ningún editor en ninguna edición. No porque sea genial ni por superstición, sino para conservar en esa primera página la música única de esa tarde de fin de verano de 2011. Escribir para hacer perdurar la desaparición. Escribí entonces, como un ajuste de cuentas, como un pacto con la mafia, si no está permitido disparar, incendiar establos o secuestrar vecinos, al menos es otro modo de hacer justicia por mano propia.
Escribí Matate, amor durmiendo con el enloquecedor llanto del bebé encima, mirando a los gatos bajo la escarcha, con roedores desfilando por la casa, con el AJJJAJJJ de una lechuza que escupía los cerebros que no podía deglutir y sin saber que estaba escribiendo una novela, sin ser nada, mucho menos escritora. Qué asco hablar, dice ella, qué asco escribir. Escribir sin saber que se está escribiendo, escribir la antiescritura, el sueño alto de todo escritor.
Pasaron catorce años desde aquella vez en la que me tiré al pasto en un estado demencial, Matate, amor fue llevada a juicio y fue leída en una sentencia por un juez de provincia francés. Soñé que lo esperaba a la salida del Tribunal de provincia y lo mataba, o que lo seguía hasta su casa y lo envenenaba. La novela fue citada en mi contra como: «ejemplo de que una novela en la que el personaje odia la maternidad, vuelve mala madre a la autora». Escribir no es, como se quiere hacer creer hoy, adherir a una ideología, militar por una ideología, someterse a una identidad, escribir es oponerse al mundo.
Esta obra fue adaptada al cine bajo su título original en inglés, Die, My Love, y se estrenó en Competencia Oficial en el Festival de Cannes en mayo de 2025. Producida por Martin Scorsese y dirigida por Lynne Ramsay, fue protagonizada por Jennifer Lawrence y Robert Pattinson. Cercana al universo Thomas Bernhard, esta novela nos revela que es en el lenguaje donde se aloja la única libertad posible.
Matate, amor de Ariana Harwicz ha estat recomanat per Júlia Freitas
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