Los últimos días de Kant
Los últimos días de Kant
Sense existències ara
Rep-lo a casa en 3/4 dies per Missatger o Eco Enviament*Sobre el libro Los últimos días de Kant de Thomas de Quincey publicado por Trasantier al 2015:
Kant nace en la ciudad de Könisberg (antigua Prusia) en 1724. Sus padres, de condición social humilde, consiguieron que su hijo recibiera una buena educación gracias a la ayuda de un tío y un mecenas aristócrata sabedor del buen fondo del matrimonio. Estudia en la Universidad de Könisberg y en 1770 le asignan la cátedra de matemáticas, que pronto cambiará por la de lógica y metafísica. Para tal ocasión escribió un discurso donde se intuían ya las bases de su pensamiento filosófico, bases que cobrarán suma importancia en 1781 con la publicación de la Crítica de la razón pura. Pero lo que de Quincey nos presenta aquí no es una biografía al uso, sino un recorrido por los últimos momentos de vida del filósofo, cuando estaba ya aquejado de una enfermedad que lo sumió en la más absoluta decrepitud, pero en la que de vez en cuando surgía la chispa del genio, el torrente de ideas y pensamientos que nos legó el gran filósofo de Könisberg, una de las mentes más preclaras en la Historia de la Filosofía...Altres llibres de Thomas de Quincey
El llibre Los últimos días de Kant de Thomas de Quincey pertany a la matèria
Veure altres ressenyes de Filosofia
Ressenya
N. Katherine Hayles
Lo impensado
La filosofía creyó que los humanos pensaban y las cosas no. Recientemente, la tecnología ha puesto esta idea en duda: parece que las máquinas, que pertenecerían al mundo de las cosas, también puede...
Ressenya
Claire Marin
Estar en su lugar
Quizá, la mejor manera de describir la tarea de Marín es situarnos desde el lugar a través de la duración: si desde la nomadología entendemos (tal y como la autora rescata) que solo existen cartogr...
Ressenya
Jean Starobinski
Interrogatorio de la máscara
Desde una reflexión dionisiaca que investiga la construcción de lo político desde las propias fuerzas vivas que quedan involucradas en la mascarada, Starobinski recuerda que son precisamente los f...