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Ressenya
Steve Paxton
Gravedad
Per Núria Onetti
6.7.2026
En su libro Gravedad, se recogen reflexiones a medio camino entre la filosofía y la lírica que nos invitan a profundizar en el movimiento y la atracción gravitacional. Aunque Steve Paxton desarrolló una rigurosa investigación técnica a lo largo de su carrera y estos textos puedan resonar con mayor fuerza en un bailarín, la gravedad nos afecta a todos durante toda la vida. Si esta fuerza fuese menor, como en la Luna, la danza clásica se habría desarrollado de otro modo, los globos de helio no existirían y el Flying Low (danza de suelo) resultaría tan fácil que nadie habría sentido la necesidad de inventarlo.
Gravedad también reflexiona sobre sus investigaciones en otras técnicas desarrolladas por el coreógrafo, como el estudio de la espina dorsal (Material for the Spine, 1986) o el concepto de la "pequeña danza" (Small Dance).
Cuando los años pasan y la gravedad vence al fin el grácil cuerpo del bailarín, lo que queda es el recuerdo y la filosofía. Paxton consigue retratar en esta obra el dolor físico, los micromovimientos inconscientes y las sensaciones acumuladas tras décadas de danza. Una maestra me dijo hace tiempo que «el cuerpo es sabio y ya sabe»; Paxton lo corrobora al explicar cómo el cuerpo memoriza los movimientos a través de las sensaciones y no del pensamiento racional. Es, precisamente, la sensación física contrapuesta a la gravedad la que genera la memoria muscular de una coreografía.
Esta búsqueda llevó a Paxton hasta el Centro Espacial Europeo en Bélgica para experimentar los efectos de un dispositivo de entrenamiento: una silla giratoria donde el individuo, sujeto por un cinturón, giraba con la cabeza inclinada y los ojos cerrados durante 45 segundos. Al abrir los ojos, el experimento le provocó una intensa sensación de velocidad y antigravedad debida a la alteración del equilibrio. Así, a pesar de haber entrenado su cuerpo dancístico durante años como un atleta, Paxton descubrió que la ausencia de gravedad podía desmantelar todo ese control en cuestión de segundos, dejando al cuerpo completamente indefenso ante la falta de referencias físicas.