Hay ciertos momentos en la vida, trágicos siempre, en que el tiempo parece detenerse durante un instante, en que todo a nuestro alrededor se desmorona como un pobre decorado, alterando para siempre nuestra percepción del mundo. Momentos que reviviremos obsesivamente en nuestra cabeza durante largo tiempo. Sin embargo, lo que recordaremos (del latín
recordari, que significa volver a pasar por el corazón) no será el hecho en sí mismo o todo lo que desencadenó, sino detalles nimios que apenas percibimos entonces, en los caminos que nos condujeron a la fatídica encrucijada. Para Daniel, ese momento sucede en La Cala de los Amarillos, un falso y soleado 3 de abril, enseñando a bucear a su hija Teresa como regalo de cumpleaños. Y una vez arrojado al agujero negro de la fatalidad, sobreviviendo a duras penas en la rueda de la culpabilidad, David verá su existencia reducida a una obsesión.
Abril o nunca es un retrato de la paternidad y de cómo enfrentamos la tragedia, de cómo la negación y el dolor nos arrojan en brazos de las teorías más descabelladas. Juan Gómez Bárcena, uno de los narradores españoles más talentosos de su generación, traza, con la hondura psicológica de su escritura y su meticulosidad para dibujar atmósferas y personajes con precisión y soltura, un relato de amistad y de trauma, de amor y de perdón, a caballo entre Madrid y Benidorm, entre el presente y el pasado, entre lo que fue y lo que debería haber sido, sobre un padre que hará lo que sea por recuperar a su hija.