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Chantal Maillard

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Chantal Maillard

Los hombres son hierba

«Si escribo, pues, no es ya para que el agua envenenada pueda beberse sino, simplemente, porque es lo que sé hacer.»

Per Daniel Vázquez
2.9.2026

Los hombres son hierba
Maillard, Chantal Los hombres son hierba 9,90 €
En Para una educación senti-mental. Principios de ética aplicada, Chantal Maillard ofrecía un pequeño manual de observación para ver, con la distancia adecuada, nuestro proceso mental. El segundo breviario, Los hombres son hierba. Utopías , parece ser un ejercicio para poner en práctica esa observación sobre el concepto de democracia. Escribe: “Son tiempos para intentar ver claro y para decidir”. Ver claro podría ser, por sí solo, una utopía. Ver claro es abrumador; no ver es una irresponsabilidad. La cuestión, por tanto, es cómo acoger esa mirada y decidir sin que su carácter abrumador nos paralice.
 
Una serie de decisiones que estarán condicionadas por una mirada condicionada: “nuestros medios de percepción no son algo gratuito, son instrumentos del sistema”. La utopía es ir desbrozando nuestra percepción, a sabiendas de que nunca será del todo clara. Esta no-claridad consecuente de la maleza que aún queda en el ambiente no ha de ser limitante. Dice Maillard: “Curar significa ponernos a la escucha, no de los discursos sino del curso, y reconducir el rumbo”. Aunque nuestra percepción esté borrosa, seguimos teniendo la facultad de observar, una facultad que si bien está dañada, no está rota, y es reparable.
 
Maillard rescata esta cita de Michel Serres: “Temo menos a aquellos que viven bajo droga que aquellos que andan bajo lengua, adictos al decir”. El lenguaje puede distorsionar -y de hecho lo hace- el curso de la mente más que cualquier droga. El exceso de palabras perturba la escucha, vuelve imposible el diálogo (democrático).
 
El preámbulo de este breviario acaba así, con una reescritura: “Si escribo, pues, no es ya para que el agua envenenada pueda beberse sino, simplemente, porque es lo que sé hacer”. La utopía, a estas alturas, es observar qué sabemos hacer (para decidir con la mayor claridad).

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